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GALARDONES y DISTINCIONES

El Tratado de Tordesillas fue firmado en 1494 entre los Reyes Católicos y el rey Juan II de Portugal. Tuvo como antecedente las bulas papales dictadas por Alejandro VI, el Papa Borgia, a petición de los Reyes Católicos, con el fin de dejar claro a quién pertenecerían en el futuro las tierras a explorar por españoles y portugueses. El problema arranca a la vuelta de Colón de su primer viaje a lo que luego sería el continente americano. Antes de su llegada a Puerto de Palos, Cristóbal Colón se entrevistó con Juan II relatándole su descubrimiento. El rey portugués hizo valer sus derechos desde el primer momento señalando que las tierras descubiertas eran posesiones suyas en base al tratado de Alcáçovas firmado en 1475 por Alfonso V de Portugal y los Reyes Católicos. Los Reyes Católicos no admitieron la interpretación portuguesa de Juan II y se dirigieron al Papa Alejandro VI para que zanjase la cuestión ya que, por aquella época, los reyes cristianos aceptaban el veredicto papal en cualquier tipo de conflicto.

Mediante cuatro bulas papales dictadas en 1493, se estableció el derecho de Castilla a los descubrimientos de Colón, señalando que todo lo que estuviera a partir de 100 leguas de Cabo Verde hacia occidente pertenecería a Castilla y hacia oriente pertenecería a Portugal. El rey portugués no quedó satisfecho con lo decretado por Alejandro VI y, ante esa situación, los Reyes Católicos, debido a razones significativas que hacían muy conveniente evitar conflictos con Portugal, negociaron con Juan II el Tratado de Tordesillas en el que las millas hacia el oeste a partir de las islas de Cabo Verde para fijar el espacio de Castilla, se fijó no en 100 sino en 370 millas. Ese límite, coincidente con lo que hoy es Sao Paulo, le permitió al rey portugués expandirse hacia lo que en la actualidad es Brasil. El Tratado de Tordesillas, considerado por Menéndez Pidal como el primer tratado moderno entre reinos europeos, fue firmado el 2 de julio de 1494 por los Reyes Católicos en Arévalo, y el 5 de septiembre siguiente por Juan II en Setúbal. Los originales del tratado se conservan en el Archivo General de Indias en Sevilla (España) y en el Arquivo Nacional da Torre do Tombo en Lisboa (Portugal). En la preparación del tratado participaron muy activamente profesionales especializados en la materia, lo que supuso una novedad digna de ser tenida en cuenta.


Este importantísimo tratado nos tendría que enseñar que la firma de cualquier acuerdo debería hacerse sin dejar ningún cabo suelto para evitar cualquier posible problema de interpretación y cualquier conflicto. En el Tratado de Tordesillas, ahí es nada, ni estaba claro cuál era la longitud de una milla ni se fijó un punto exacto a partir del que contar hacia occidente y hacia oriente. Si bien es cierto que el Tratado de Tordesillas evitó muchos conflictos también lo es que la ambigüedad del tratado supuso la expansión de Portugal por América cuando ello no tenía que haber sido así. En honor de la verdad hay que señalar que los Reyes Católicos, al acudir al Papa Borgia para que dictase veredicto a favor de España, no tenían muy claro que con el Tratado de Alcáçovas hubieran podido expandirse sin conflicto por territorios americanos.

Firmar acuerdos y contratos, si están bien hechos, suelen evitar muchos conflictos. En los contratos que se firman entre clientes y empresas suministradoras - especialmente cuando el objeto del contrato consiste en proporcionar servicios -, suelen encontrarse muchas deficiencias que pueden dar lugar a conflictos siempre indeseables por ambas partes. Dedicar tiempo, atención y asesoramiento a la elaboración de pliegos de condiciones y de contratos es una excelente forma de ahorrar coste tanto en dinero como en tiempo.

Lamentablemente, bastantes letrados, de los que suelen participar en la elaboración de contratos, no son especialmente sistemáticos y cuidadosos en su preparación, lo que fácilmente conduce a la litigiosidad con los consiguientes perjuicios para el gestor. Para evitar problemas, éste debe participar activa y atentamente en pliegos y contratos porque antes o después, si no se cuidan los detalles, llegarán los problemas afectándole principalmente a él.

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